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sábado, 11 de abril de 2026

COMUNICADO DEL COLECTIVO ARQUEOLÓGICO Y PALEONTOLÓGICO DE SALAS SOBRE EL PUESTO DE RESTAURADOR DEL MUSEO DE DINOSAURIOS. ABRIL DE 2026

El Colectivo Arqueológico y Paleontológico de Salas, C.A.S., desarrolla su actividad sobre el patrimonio de nuestra comarca desde hace más de cincuenta años. La colección de materiales arqueológicos y paleontológicos que reunió durante años, la donó al Ayuntamiento de Salas para que se hiciera un museo que la gestionara, algo que sucedió en 2001: estamos en el 25 aniversario de nuestro Museo de Dinosaurios. Desde entonces, el C.A.S. continúa implicado en investigar, divulgar y proteger el patrimonio comarcal, en colaboración con el Museo. Este historial nos permite opinar de forma objetiva y técnica sobre lo que acontece respecto al museo.

Lamentablemente, por tercer año consecutivo, los concejales y la concejala de los Grupos municipales del Partido Popular, Ciudadanos y la concejala no adscrita han echado abajo la consignación de una partida presupuestaria para financiar un puesto de restaurador del Museo de Salas de los Infantes, durante el proceso de aprobación de los presupuestos municipales 2026. 

Recordemos que según la Ley de Museos 7/2024, de 20 de junio el Museo salense, que forma parte del Sistema de Museos de Castilla y León, debe contar con un área científica y de colecciones para desarrollar sus funciones de conservación, restauración y tratamiento técnico de las colecciones que custodia; también, según dicha ley, tiene el deber de disponer de personal técnico o cualificado para desarrollar esas labores. Es decir: el Museo de Dinosaurios de Salas de los Infantes debe disponer de, al menos, un restaurador, que debe ser una persona con formación especializada y experiencia contrastada.

La labor del conservador-restaurador más conocida es la preparación de los fósiles del museo y de los que se obtienen en las excavaciones, pero sus labores son más amplias y diversas, tan necesarias como la conservación en buenas condiciones y a largo plazo de las piezas arqueológicas y paleontológicas. Si no se hicieran esos trabajos, lo custodiado y expuesto en el Museo podría deteriorarse grave e irreversiblemente. Y, claro está, ese trabajo hace posible el estudio de esos fósiles, lo que proporciona resultados sobresalientes, como la descripción de cinco especies nuevas (tres dinosaurios, una tortuga y un lagarto), únicas en el mundo: un tesoro de trascendencia internacional y que convierten a nuestro museo, a su vez, en algo único y en elemento de atracción de visitantes a Salas de los Infantes.

El museo salense ha acumulado desde su apertura más de 285.000 visitas, que han supuesto una reversión económica para las pequeñas empresas de la localidad de varios millones de euros; mantiene una afluencia turística durante todo el año; es un centro de promoción cultural, social, de ocio, de actividad económica, científica, educativa, de formación investigadora universitaria, etcétera. Todo ello no en una población de 200.000 habitantes, sino en una comarca rural, periférica, que forma parte de la España vacía, que languidece año tras año con la indiferencia de nuestros sucesivos gobiernos autonómicos. Y esto le proporciona un valor aún mayor, es el fruto de un gran esfuerzo colectivo e institucional salenses,  del que debemos sentirnos orgullosos, pero también comprometidos para que lo disfruten generaciones futuras. 

Pero esta realidad, la importancia objetiva e incuestionable del Museo de Dinosaurios, no parece que la entiendan ni la asuman, ni mucho menos la respalden, los concejales de la oposición municipal del Ayuntamiento de Salas de los Infantes, o les resulta intrascendente: las propuestas y decisiones que han trasladado en el último Pleno del 06 de abril pasado lo que manifiestan hacia el Museo es una ignorancia y un menosprecio claros que consideramos de lo más preocupante y dañino para el presente y el futuro del propio Museo. 

Estos concejales plantean de forma reiterada la falacia de que el puesto de restaurador es incompatible con otros proyectos municipales que no tienen nada que ver con el Museo: ciclo del agua, limpieza de calles, mantenimiento de zonas ajardinadas o incluso, como se expuso, habría que arreglar antes los bordillos de todas las aceras del pueblo antes de sacar el puesto de restaurador (una declaración muy esclarecedora); también plantean que puede ser incompatible con otros puestos de trabajo municipales como el de alguacil. Esos falsos dilemas pretenden crear una opinión errónea en el pueblo y en contra del Museo como una institución costosa, del que incluso se sugiere podría externalizarse, es decir, privatizarlo, convirtiendo un servicio público de gestión de patrimonio que pertenece a toda la comunidad en un negocio privado. Hablan de que el puesto de restaurador es una especie de capricho del gobierno municipal, que es “peccata minuta” y algo que TODA la ciudadanía no considera una prioridad (pura demagogia). Plantean que sin consignar esa partida presupuestaria se ahorra el Ayuntamiento de Salas unos 14000 euros… ¡de un presupuesto que ronda los tres millones de euros y tiene un excedente acumulado de cerca de cinco millones de euros! Hasta ese punto llegan sus planteamientos: de facto, una animadversión hacia el Museo que practican año tras año impidiendo la consignación de una partida presupuestaria que pueda financiar ese puesto de trabajo. De hecho, además de no promover la creación de empleo público, votan por la precariedad laboral de ese puesto, que se cubra con subvenciones (procedimiento que se realiza año tras año irregularmente, como ellos saben), cuando se convoquen y por el tiempo que pueda ser… esperamos que no deseen también esa precariedad para el conjunto de los empleados públicos que trabajan en otras instituciones municipales, que, si se aplicase su criterio, no debería cubrir el Ayuntamiento, al ser Salas de los Infantes una población menor de 5000 habitantes: supongamos que pusieran los mismos reparos a la biblioteca, a los coordinadores de deportes, a las actividades de música, de pintura… Eso sería una barbaridad, más propia de alguien a quien le da igual lo que le pase al pueblo de los votantes a los que representan, pues esos trabajadores realizan actividades necesarias para que la vida en Salas sea más llevadera, de calidad, sea una cabecera de comarca de referencia que ayuda a mantener la población. 

No, estimados concejales de la oposición municipal: el trabajo de restauración y conservación del museo no funciona “a demanda”, es continuo, intenso e incesante, casi inabarcable por todo lo que tiene que por delante, y ese trabajo  es una inversión que genera riqueza y cultura, es una inversión en una institución municipal que funciona bien y que debería mantenerse y crecer de acuerdo con sus magníficos fondos patrimoniales, únicos en el mundo, y del enorme patrimonio paleontológico que conserva la comarca.

Desde el C.A.S. seguiremos demandando la creación del puesto de restaurador del Museo, como algo fundamental para su funcionamiento y su futuro. Ya es triste y frustrante constatar que la Junta de Castilla y León muestra una indiferencia total hacia el patrimonio paleontológico de dinosaurios, e incluso lo ha dejado desamparado con su nueva ley de patrimonio cultural. Pero resulta aún más doloroso que en Salas, en la principal institución administrativa de la localidad, en nuestro Ayuntamiento, no se trabaje en firme por el mantenimiento, la mejora y garantizar el futuro del Museo de Dinosaurios, y se juegue con intereses ajenos a Salas y de visión cortoplacista.

Con declaraciones grandilocuentes sobre la importancia del museo no es suficiente, estimados concejales de la oposición municipal, obras son amores y no buenas razones: es a través de los hechos y de las decisiones con los que se demuestra el compromiso hacia Salas.

Y es que parece que desde dentro de la España vacía, hay quienes quieren vaciarla aún más.